Hace muchos años, en los tiempos de “Maricastaña”,
se hacían las procesiones de la Soledad el sábado por la mañana; si mal no
recuerdo, las dos en una tacada. Un año llovió mucho, “muchismo”; no se
pudieron hacer las procesiones o solo se hizo la de la vuelta por el pueblo (no
recuerdo), y se decidió el hacer la que faltaba por la tarde después de comer.
FOTOGRAFÍAS, GENTILEZA DE ANTONIO ZAPATER FANDOS





























