Las fotos son de:
Juanjo Vernet Almolda
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| Juan Pellicer haciéndose el cojo para poder pedir en el Pilar |
He preparado una pequeña cronología de las almazaras de Samper, pero no se darles una continuidad desde los tres molinos históricos (prensas de piedra) del siglo XIX a los molinos tradicionales (finales del XIX y principios del XX) de los que no sé si queda algo además del molino de Julián Calvo (Fandos).
La polémica al respecto de los cánticos en el estadio de futbol de Cornellá de Llobregat me ha llamado la atención En primer lugar porque lo de cantar “musulmán el que no bote”, para ofender al equipo contrario, el de Egipto, es chocante y absurdo; se olvidan, no sé si porque son "corticos" o analfabetos, que el mejor jugador de la selección española también es musulmán. En segundo lugar, tampoco sería correcto calificar el cántico como racista, pues no lo es más allá de la intención torticera de quienes lo cantan, pues musulmán es el nombre de los que profesan el islam, por lo tanto, es una distinción religiosa, no racial.
Alrededor de 200 municipios aragoneses están en riesgo de desaparición en los próximos años debido a la extrema despoblación y el envejecimiento demográfico. Aragón cuenta con 308 municipios por debajo de los 150 habitantes, lo que coloca a la comunidad en una situación crítica. heraldo.es
Felipe II invadió militarmente Aragón en 1591 y Felipe III expulsó a los moriscos en 1610. Según los tópicos dominantes de la historiografía sobre Aragón, el primero acabó con las libertades del reino y el segundo hundió su economía. Sin embargo, Aragón de finales del siglo XVI era una porción ingobernable de la Monarquía Hispánica. Socialmente fracturado por una servidumbre extrema, reacio a la globalización y una élite parasitaria, la expulsión de los moriscos consumó el colapso de una economía de rentistas con mano de obra semiesclava.
Alejandro Abadía Irache es autor de Señorío y crédito en Aragón en el siglo XVI, 1994, y La enajenación de rentas señoriales en el Reino de Aragón, 1998, ambos publicados por la Institución “Fernando el Católico” de Zaragoza.
El titular no corresponde a un policía que trata de mediar ante dos chicos ni es parte del diálogo de un western. Lo dijo León XIV en su primera Semana Santa y primer Domingo de Ramos ante 40.000 fieles congregados en el Vaticano que siguieron la misa que dio.