Vuelven las elecciones. Muchas elecciones. De momento
las más importantes (se diga lo que se diga), son las generales. Luego están las
europeas que la gente vota sin mucha convicción (“si hay que ir se va, ¿pero pa qué?”); las autonómicas, que las
gentes sale a votar, pero como si fueran a ver un festival de jota o el Día del
libro, y las municipales, que sí, que se va con cierta pasión, pero no como las
generales. Por cierto, en estas, las generales, también se vota al Senado, que
la gente ni se entera de que se vota ni a quien vota a pesar de ser voto unipersonal.
Todo el mundo se pregunta para que está el Senado, pero ahí sigue; para
entorpecer y retrasar las leyes que luego vuelven al Congreso y vuelta a
empezar, que al final sale lo que ya salió en primera instancia, pero hay que
dar trabajo a los dinosaurios del Senado que luego decimos que no hacen nada.
En casi todas las elecciones no se vota a candidatos
sino a partidos; y más en provincias pequeñas como en Teruel donde las listas
son de “cuneros” o irrelevantes que quieren ascender en el partido; por eso da
igual que la “España vacía” elija 3 que 300, todos van a votar lo que les digan
desde Madrid aunque sea en las autonómica (menos los nacionalistas de Euskadi y
Cataluña, por llevar la contraria y porque son muy raros), no se hagan ustedes
muchas ilusiones.
¿Acertarán las encuestas? Casi nunca aciertan y aun
así no paran de salir. Esta vez me convencen más: Podemos se consolida, pero a
la baja; perdió la oportunidad de “sopasar”
al PSOE, pero sigue siendo fuerte en un gran sector de gente joven con
estudios medios y superiores, sin embargo, en gente de mediana edad, pocos
estudios y obreros no cualificados que votaban al PSOE e, incluso a IU, no les
entienden y vuelven a la abstención o al PSOE, según dicen.
Sánchez parece que sube; si fuera así acabaría con
todos los mitos que han ido contra el: que solo es un guaperas, pero no listo;
que no gana nada más que con trampas y “golpes
de Estado”, eso en su propio partido; muy infravalorado por todos, pero
como gane por bastante como pronostican las encuestas van a saber lo que es
bueno todos los que han estado intentando liquidarlo; la política es así.
La derecha lo tiene difícil por tres motivos: 1º, está
más dividida que nunca y eso es fatal en las elecciones generales; 2º, están
movilizando (por rechazo) a los sectores progresistas que últimamente se
abstenían, y 3º, han dejado huérfano al centro derecha; que no son mucha gente
en España, pero puede ser en torno al 20%. ¿Qué harán? Muchos no se sienten
representados por Ciudadanos muy escorado a la derecha y puede que un porcentaje
importante se oriente también por el PSOE.
Pero me puedo equivocar, como casi siempre. La gente
es muy rara e, insólitamente, no me dan la razón a mí ni a las encuestas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario