martes, 16 de junio de 2026

Comentario. El viaje a España de León XIV

Ante las Cortes Generales, León XIV defendió tres mensajes totalmente políticos:

1º- advirtió de los riesgos de la polarización, en uno de los países más polarizados de Europa.

2º- recordó las posiciones de la Iglesia en contra del aborto y la eutanasia, a sabiendas de que el parlamente aprobó su reconocimiento y que la sociedad española (hasta la mayoría de los quienes se declaran católicos, no siguen las disposiciones de la Iglesia, ni en estas ni en otras, como por ejemplo el divorcio o la práctica permisiva de la sexualidad).

3º- se pronunció en contra de las guerras y a favor de una resolución pacífica y multilateral de los conflictos internacionales, mientras la guerra seguía en Oriente Próximo y en Ucrania. “No podemos creer en Jesús y promover la guerra” -añadió también- durante la misa celebrada en la Sagrada Familia.

En Cataluña, durante su visita a la prisión de Brians y a la parroquia de Sant Agustí, pidió respeto y humanidad para los desheredados. Y en Canarias, donde acudió para hacer visible el drama de la inmigración, advirtió a la sociedad y a los gobiernos europeos que “no se puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas”.

Para los agnósticos, los ateos, los herejes, los nihilistas, los miembros de otras confesiones religiosas, como los  evangélicos o musulmanes, que los hay, y cada vez más, o los simplemente escépticos como yo, lo que diga el Papa de Roma, le interesa y lo respeta (como es mi caso), o no; pero para la mayoría de la ciudadanía española que es católica en su mayoría como lo demuestra la gente que ha acudido a recibirlo en todas sus comparecencias, me sorprende el poco caso que le hacen cuando saben que la palabra del Papa es infalible cuando habla de fe y pecado mortal, si no cumplen sus disposiciones, cuando habla de política.



No hay comentarios:

Publicar un comentario