sábado, 30 de septiembre de 2017

Historia y cultura. La ciencia tiene buenas noticias para los amantes del queso.

         
Si las quieres las tomas
Estamos saturados de anuncios seudocientíficos que nos dicen lo que es bueno y lo que es malo. A veces, también, desde la ciencia oficial, que luego retrocede y dice que estaba equivocada, aunque cuando defendía lo contrario, decía que era científico lo que decía (como 2+2=4).  Pero estamos igualmente asistiendo a un supuesto naturismo lleno de perjuicios, manías, y afirmaciones subjetivas o simplemente falacias propias de mentalidades supersticiosas.

          Personalmente todavía creo en la ciencia oficial, aunque se equivoque o no acierte en sus pronósticos. Ya sé que se dice que la ciencia oficial, en relación a la alimentación y las medicinas está muy mediatizada por las empresas multinacionales de la alimentación y de las farmacéuticas, pero, igual lo está la llamada medicina alternativa y la alimentación natural, ya controlada y producida por estas grandes empresas. Hoy en los países desarrollados se vive más años que antes (aunque no tanto como se dice), se tiene mejor aspecto que las generaciones anteriores, se come más y mejor, y sin embargo la opinión que predomina en las personas es que estamos peor y enfermamos más. Todo lo achacamos a que no comemos natural. Antes enfermábamos poco porque apenas existía la medicina y la asistencia médica y hospitalaria. ("Ojos que no ven, corazón que no siente".)
          Los productos que más se comían eran ya elaborados, procesados; el queso artesano, como el mejor pan, son productos químicos, de mezcla, batido, fermentado y al que se la añaden aditivos y otros como cocción, desecación, etc. Contribuyeron a que la humanidad viviera más y mejor. Y disfrutara de sabores que no tenían.
          Quizá el problema hoy en día es que comemos demasiado. No que comamos mal. Aunque hay sectores de la población, sobre todo la de menos recursos económicos, que come mucho, pero come mal; la llamada “comida basura”, alimentos procesados con nuevos ingredientes no suficientemente testados, exceso de hidratos en productos refinados, etc. Porque son muy baratos y crean adicción. Pero no me quiero meter a puritano de la alimentación que cada vez hay más y más cansinos.

          Hace poco una doctora (científica pues, pero influenciada por el naturismo), me decía: ¿has visto algún mamífero que después de destetado beba leche de otros mamíferos?, yo le contesté: ¿has visto algún mamífero que coma jamón de bellota o lentejas con morcilla, chorizo, ajo y aceite? Quieren que comamos como las cabras que están, los rumiantes, alejados de la línea evolutiva de los humanos. 

Preparad una buena tabla de quesos y disfrutadla sin remordimientos

“Mientras más oloroso, más sabroso” es lo que piensa todo el que se considera un verdadero amante del queso. Incluso hay quien afirma que si solo pudiera comer un tipo de alimento en toda su vida, sería el queso. Y es entonces cuando llega el amigo aguafiestas que te suelta aquello de “pues no es bueno pasarse y además engorda”. Resulta que la ciencia ha decidido contradecir a ese repelente amigo.


Preparad una buena tabla de quesos y disfrutadla, porque, amantes del queso, ¡tenemos buenas noticias! Un equipo de científicos de la Universidad de Copenhague ha concluido que una dieta rica en queso podría ser buena para la salud. Y, lo mejor de todo, no tiene que ser un queso bajo en grasas.
Para analizar los efectos que tiene el queso sobre la salud, los investigadores analizaron una muestra a 139 adultos durante 12 semanas



SAMPER DE CALANDA, DONDE SE TOCA EL QUESO, EL TAMBOR Y EL BOMBO.

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