martes, 21 de agosto de 2012

Un recorrido por el Pozo Mariel, el Azud y la Balsica.


El P. Mariel ahora (foto Vernet)
Cuando la gente de mi generación éramos niños o adolescentes, no teníamos piscina en Samper; bueno no teníamos ni "agua corriente", que es como llamábamos al agua doméstica que sale por los grifos o “jetas”, que decían nuestros abuelos.

Nos íbamos a bañar al “Pozo Pireta”, los más pequeños, o al “Pozo Mariel”, los más atrevidos o más mayores. Había otros sitios como la “Peña de las Brujas”, que dicen que iban las chicas y que además tenía un nombre evocador, ese de las brujas; pero de cuando yo recuerdo, ya en la década de 1960 a 70,  las mujeres ya se bañaban junto a los hombres, sobre todo las muy jóvenes o modernas.


El sitio era paradisíaco, al menos lo era para los que lo disfrutamos en aquella época, aunque, seguramente, lo tenemos idealizado.

El Azud antes (foto Vernet)
El Pireta ahora (foto Vernet)
El río Martín venía de no sé dónde, del infinito (porque yo nunca tuve gran conocimiento de la topografía de nuestro pueblo, de la que sigo siendo muy torpe)  y hacía un giro de 90 grados en donde se formaba el Pozo Pireta (o de Pireta). Era un pozo pequeño, que disponía de una diminuta peña donde podíamos tirarnos al rio y al que se podía acceder también desde una senda (la sendica) que partía del camino que va del Molinico Tolo a la Estación de Abajo (Huerta de Samper, se llamaba, cuando todavía estaba en activo el ferrocarril de la Val de Zafán). El año pasado intenté ir por la dicha sendica y la verdad que estaba impracticable. Este año he intentado ir al Pozo Pireta desde el Puente de la Torica y estaba todo lleno de maleza y ni lo intenté.

 En el P. Mariel (colección Majano)
El rio discurría, y discurre, unos cuantos metros, desde el Pozo Pireta hasta poco antes del Puente de la Torica, donde el rio hace una pequeña curva. Allí justamente estaba el Pozo Mariel, al que se va desde el corto camino que parte detrás de la estación. Y digo estaba porque ahora es casi imposible de ver salvo la peña; tampoco existe la parte que servía a modo de playa, con arena, que la más de las veces era grava, (ahora llena de espesura) pero que nos hacía creer, con un poco de imaginación, que estábamos en una pequeña cala de la costa mediterránea.

Haciendo deporte en la Balsica
(colección Majano)
Un poco más adelante estaba, y está, el Azud, o la Azud, dicho así en nombre propio aunque en el término de Samper hay más azudes. Creo que dicha azud se construyó para dar vida a una acequia menor llamada la Hijuela, pero ya digo que de geografía estoy fatal y posiblemente sea otra.

El Azud, actualmente, está casi invisible también, por la maleza; al igual que lo está el Pozo Mariel y el Pozo Pireta. Vamos, lo mismo que los monumentos de los mayas de Hispanoamérica; se lo ha comido todo el matorral y hoy solo podemos recrear aquel espacio con la imaginación o con algunas pequeñas fotos de la época que inserto.

La frondosidad actual
(foto Vernet)
La juventud de aquel periodo de los sesenta del siglo pasado empezamos a añorar el tener una piscina, como en los lugares civilizados; pero en tanto llegaba la piscina, algunas mentes con mucha iniciativa, empezaron a rumiar la idea de convertir una pequeña balsa artificial cercana al pueblo, en frente del Plano de la Cruz, creo que propiedad de Renfe, pero que ya no se utilizaba, para piscina. Se solicitó permiso a las autoridades competentes, se limpió lo mejor que se pudo, que fue poco, porque la base era plana totalmente y, al no tener vertiente, nunca conseguimos que desapareciera del todo el fango acumulado; se habilitaron unos vestuarios, se pusieron unas escalerillas de piscina y creo que trampolín, y a bañarse. Eso sí con agua de la acequia (no me preguntéis de cuala).

La Balsa en ruina (foto. Vernet)
Con estas modernidades nos olvidamos de raso del bucólico rio Martín, como nos olvidamos de la Balsica, cuando se construyó la piscina municipal. Pero eso ya es otra Historia.








El Plano de la Cruz; esta zona la han limpiado.
Fotografía de José Juan Vernet

1 comentario:

  1. A mi lo que me hacia gracia es que de vez en cuando se sacaba el barro... recuerdo sacarlo y dejarlo arriba hasta recogerlo y sacarlo afuera.. pero yo creo que no daba tiempo como se quedara un par de días terminaba otra vez dentro.... era imposible.

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