domingo, 6 de septiembre de 2026

Actualidad. No habrá moción de censura, pero intentarán llevar al presidente del gobierno a juicio por la crisis de Ceuta

 El último pleno del Congreso es una de las sesiones parlamentarias más furas contra Sánchez que han tenido lugar en España en los últimos años (y mira que las ha habido).

El presidente del Gobierno comparecía para informar sobre la situación en la ciudad autónoma de Ceuta. La oposición le acusa de traición a la Patria, y ninguno de sus aliados parlamentarios, aliados próximos o más lejanos, estaba dispuesto a darle pleno apoyo. El día anterior habían tenido lugar numerosas manifestaciones en los principales municipios de España en señal de solidaridad con Ceuta, convocadas por el Partido Popular y Vox; esas manifestaciones se convirtieron en un grito de protesta contra el Gobierno.

MANIFESTACIÓN EN ZARAGOZA

Fue un debate parlamentario interesante, todas las posiciones se expresaron con claridad y crudeza. Nadie podrá decir que las diversas sensibilidades de la ciudadanía no llegan al Parlamento español. Todas dentro. Ninguna posición relevante se halla hoy excluida del juego parlamentario, pero ha quedado patente que Pedro Sánchez se ha quedado solo en la crisis de Ceuta porque su prudencia con Marruecos no concuerda con el sentir mayoritario de la sociedad.

La derecha le acusa de alta traición (Vox) y lo quiere llevar al Tribunal Supremo y el PP de actuar bajo chantaje de Marruecos. Sus aliados parlamentarios (los de dentro y fuera del gobierno) le reprochan demasiada condescendencia con el régimen marroquí; se sienten ninguneados porque son “convidados de piedra,” tontos útiles de una estrategia que no entienden ni se les invita a participar. Son minoría quienes le conceden el beneficio de la duda o admiten públicamente que la prudencia es hoy la mejor receta para no empeorar las cosas en Ceuta y en toda España, puesto que Marruecos es un país clave para el control de los flujos migratorios, como lo son Libia y Túnez para Italia, como lo son Turquía y Egipto para Grecia,

Cuando se escuchaba el debate, apareció una noticia horrorosa en los teléfonos móviles: en aguas cercanas a las islas Canarias se había localizado una embarcación a la deriva de la que habían muerto ochenta de sus 120 ocupantes iniciales, durante una travesía de veintiséis días desde Gambia. Esta pequeña nación atlántica se halla al sur de Senegal, no muy lejos de Mauritania, el país “tapón” que en estos momentos colabora con España, previo pago, para evitar una masiva llegada de inmigrantes africanos a las islas Canarias por vía marítima. La embarcación salió de Gambia a principios de agosto, se perdieron en alta mar y solo cuarenta de sus ocupantes fueron rescatados con vida por los servicios de Salvamento Marítimo. Ochenta muertos, entre ellos varios niños. Es una cifra que viene a representar más de la mitad de las personas que murieron los días 30 y 31 de julio cuando intentaban llegar a nado a Ceuta desde Marruecos (que su gobierno no ha querido ni que regresen con sus familias para enterrarlos). Doscientos veinte muertos entre uno y otro episodio. Esos muertos ocupan hoy un lugar casi invisible en el enardecido debate público español. Apenas se habla de ellos, pero son testimonio de una realidad dramática, de muy difícil solución.

Millones de personas quieren marchar de África en busca de un futuro mejor, y en Europa cada vez más gente se está poniendo nerviosa ante el crecimiento de la población inmigrante. El Gobierno de la primera potencia del mundo, Estados Unidos, azuza ese miedo y dice a los europeos que su civilización puede desaparecer. Las estadísticas, sin embargo, sostienen que la llegada irregular de inmigrantes está disminuyendo en la Unión Europea, en lo que va de año, exceptuando el reciente acontecimiento de Ceuta, indudablemente provocado por Marruecos y los propios Estados Unidos que declaran sin rubor que Ceuta y Melilla son ciudades marroquíes colonizadas por España.

Los cruces fronterizos irregulares hacia la UE bajaron un 40 % en los primeros cuatro meses del año en comparación con el mismo periodo anterior, según datos de la agencia europea Frontex. La ruta que más ha bajado es la de Canarias, con una disminución del 78%. Imaginemos por un momento que la actual crisis de Ceuta coincidiese con una masiva llegada de cayucos a Canarias.

Vox quiere empapelas a Sánchez llevándolo al Tribunal Supremo donde el gobierno pierde todos los juicios porque los jueces de derecha son mayoría, pero para conseguirlo necesitaría el apoyo del Partido popular que de momento no contempla esa vía. Sería necesaria la mayoría absoluta de la cámara para trasladar la acusación al Tribunal Supremo, que debería abrir una investigación y someter el presidente a juicio si viese indicios de culpabilidad. Con la actual aritmética parlamentaria, esa mayoría sólo podría alcanzarse con el voto favorable de Junts per-Catalunya que si le perdonan sus pecados lo mismo apoya; Carles Puigdemont se está manifestando para tener en cuenta esa posibilidad y ya grita: ¡Arriba España! A ver si le dejan decir pronto también  Ja sóc aquí”.  Junts tendría la llave de la más grave acusación contra Sánchez.

Desde luego esta legislatura es rica en paradojas delirantes y,  como suele ser tradicional en España, de surrealismo teatralero.

 Es un camino de muy difícil recorrido, pero Vox la plantea para colocar al PP en un brete: “ tengo una oferta que no la podrás rechazar” - le dice-. Vox está que se sale y el PP al igual que el PSOE, están descolocados y alicaídos que ya veremos como salen de esta.

Mientras tanto la Unión europea como si esto no fuera con ella; hay que recordar que en España y los demás países de la UE se hicieron referéndum de incorporación y una constitución unitaria y ya no existen fronteras en los países de la UE, Hablar de la frontera de España con otros países de la UE es como si hablamos de la frontera entre Hijar y Samper, o entre Aragón y Cataluña: una tontería. Lo único que hay son mojones.

Lo que ocurre en Ceuta es un problema de la Unión Europea, España es un estado libre asociado a una confederación de rango superior y ya no existen fronteras interiores, pero parece que nadie se acuerda. La UE está en un declive y no creo que le quede muchos años de vida si sigue con esta “vuelta atrás” en vez de fortalecer las instituciones comunitarias con un parlamento con plenos poderes y un ejército propio fuera de la OTAN. Una pena porque es la única manera de poder resolver problemas como este y competir con Estados Unidos, Rusia y las nuevas potencias emergentes.

Mientras tanto, a ver quien se cree que gobierne quien gobierne (derechas o izquierdas), se van a enfrentar a Marruecos apoyado por los EE. UU., Israel y Putin.

Y los jóvenes de hoy en día ¿Ya están dispuestos a que los movilicen para ir al frente a defender a la patria? Porque una cosa es beber vino, y otra ir a recoger las uvas.

 

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