Si que es verdad que, en España y Europa, desde hace unas centurias, cada generación avanzaba en relación con la anterior. Eso parece que se ha cortado, no de manera catastrófica como dicen mucha gente por los medios de comunicación y las redes sociales, pero Europa ha dejado de estar a la vanguardia del progreso económico y cultural y el futuro está muy negro.
Los datos no gustarán a todos porque “para los gustos los colores”. Estos colores (para España), son extraídos de encuestas y estadísticas proporcionadas por el Instituto de la Juventud (INJUVE).
1º)- La inserción laboral de la juventud ha mejorado significativamente, con una reducción del paro provocada por un crecimiento económico diversificado. La tasa de paro juvenil ha descendido desde niveles cercanos al 40% en 2013 hasta situarse en torno al 16% en la actualidad en un contexto de crecimiento robusto, diversificado, y sin burbujas. Además, la diferencia por género es muy inferior a las amplias brechas que existían antes de la Gran Recesión.
2º)- La reforma laboral ha reducido de forma histórica la temporalidad de la población joven (del 56% en 2018 al 32% en 2026) y ha consolidado el contrato indefinido permanente como principal puerta de entrada al empleo. Si embargo, ha aumentado la precariedad y los bajos salarios
3º)- Sin embargo también, la parcialidad feminizada sigue siendo una realidad para las mujeres jóvenes con el riesgo de hacerse crónica en sus carreras laborales. Las jóvenes siguen soportando una tasa de parcialidad un 50% superior a la de los hombres jóvenes y la brecha no se ha cerrado en décadas.
4º)- Los avances laborales no se traducen en una mayor autonomía: la emancipación de los jóvenes continúa retrocediendo por las dificultades de acceso a la vivienda. España experimenta una paulatina caída de su tasa de emancipación que se traduce en una brecha creciente con Europa. La dificultad para emanciparse alcanza no solo a jóvenes, sino también a adultos de 30-34 años. Aunque las mujeres continúan emancipándose en mayor proporción que los hombres su tasa también ha sufrido una caída especialmente pronunciada.
La dificultad de acceso a la vivienda limita cada vez más la autonomía de la población joven. La compra resulta inaccesible para gran parte de los jóvenes y, ante la escasez de vivienda pública, el alquiler privado se convierte en la única alternativa. Sin embargo, el fuerte encarecimiento de los nuevos contratos penaliza especialmente a quienes acceden por primera vez al mercado, haciendo que contar con un empleo estable y un salario digno no garantice poder iniciar un proyecto de vida autónomo.
5º)- Hoy hay más población joven con formación superior que nunca. Menos de cuatro décadas atrás, únicamente el 21% de la población juvenil tenía un título educativo de nivel superior. Hoy en día, esa tasa se ha más que duplicado para los hombres (48%) y prácticamente triplicado para las mujeres (61%). La intensa apuesta educativa de las mujeres evidencia la estrategia para mejorar sus oportunidades laborales.
Hoy en día, más de la mitad de la población joven (hasta 29 años de edad) cuenta con un nivel educativo superior. En concreto, el 54,2% cuenta con un título de formación profesional superior o titulación universitaria. Se trata de un avance histórico del nivel formativo de los jóvenes en la actualidad frente a las oportunidades de las generaciones previas y otros modelos productivos que fomentaban la pronta incorporación al mercado laboral en detrimento de seguir estudiando. Las generaciones que abandonaban el sistema educativo de forma temprana para trabajar en sectores como la construcción (la burbuja inmobiliaria) u hostelería quedaban mucho más expuestas a las fases recesivas de los ciclos económicos.
La brecha entre ambos sexos puede evidenciar como las mujeres apuntan a niveles educativos superiores como vía de escape de la posición subalterna a las que el mercado laboral las ha relegado históricamente con el fin de mejorar su empleo y salario.
ENCUESTAS:
La juventud está comprometida con una sociedad mejor.
Según el último Informe de la Juventud elaborado por el INJUVE, la juventud española se interesa por la política si bien es crítica con el funcionamiento de la democracia y prima nuevas formas de intervención política (voto abierto y directo, huelgas, firma de campañas…) frente a las más tradicionales. Se siente poco atraída por la política institucional que cree corrupta y hacia los partidos políticos o sindicatos, incluso por los nuevos o minoritarios. Habla de “clase política” o “casta política”, a mi no me gusta esta definición, porque creo que no es real, pero es la que se está imponiendo tanto en las redes sociales como en la intelectualidad crítica.
Los que se posicionan a los extremos son minoría si bien en los últimos años la extrema derecha aparece muy abultada debido al protagonismo a través de las algaradas callejeras y las redes sociales; son significativos pero poca gente. Lo mismo ocurre con la izquierda extrema, hoy con poco protagonismo después del 15M con sus divisiones internas.
La mayoría de la juventud es progresista, sin embargo se observa una creciente polarización ideológica entre los y las jóvenes: mientras los varones se inclinan hacia posiciones de centro derecha, ellas se adscriben más al centro izquierda, primando valores feministas y de lucha por la igualdad. En general se observa que la mayoría de la población joven mantiene posiciones favorables a la igualdad de género
En este sentido, más de siete de cada diez jóvenes apoyan los principios básicos de la igualdad y las posiciones claramente contrarias a la igualdad son minoritarias.
LO QUE MÁS SE RESALTA:
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| Viejo amargado o frustrado |
Es la cultura del hedonismo, doctrina o comportamiento que establece el placer como el fin y fundamento de la vida. Su objetivo central es maximizar el placer y evitar el dolor. Aunque esto no es nuevo pues apareció ya en la década de 1960 y no ha hecho más que aumentar, habiendo caído el mito de la glorificación del trabajo como valor supremo introducido por el cristianismo protestante, la cultura burguesa y algunas corrientes del obrerismo y laborismo sindical, lo cual no impide que no hayan dejado de crecer, en sectores cada vez más amplios de la juventud, las actitudes militantes solidarias a través de asociaciones cívicas, ONG, etc. Por ejemplo: en contra de lo que se dice y se escribe, la juventud se muestra mayoritariamente abierta a la multiculturalidad y la solidaridad internacional.
LO QUE
MÁS LES PREOCUPA:
Para más del 60% de la población joven es de vital importancia aspectos inherentes a las condiciones materiales de vida, como el trabajo, la vivienda, la educación y la salud mental. Están muy preocupados porque les dijeron que el progreso era un proceso infinito, siempre creciente, pero se han dado cuenta de que a pesar de haberse formado más que sus padres van a vivir peor. Lo están experimentando ya o lo temen, aunque por ahora vivan mejor que ha vivido cualquier generación de la historia conocida.


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