Cuando yo era joven una manera de “ligar” en las discotecas con una chica o viceversa, era preguntar: “estudias o trabajas”, y ahí comenzaba una conversación interesante; servía para “romper el hielo” ( o quizá enmascaraba cierto clasismo entre las nuevas generaciones de 1960 que se creían progres, que es lo que pienso yo).
A mí no me servía porque, aunque laboraba en el negocio de mis padres, era más parado que “el caballo el retratero” y después de hacer la pregunta y me contestara la chica lo que me contestara, ya no sabía cómo seguir, pues tenía la mente en blanco; pero una cosa era cierta, todas y todos, estudiábamos o trabajábamos.
Ahora hay muchos jóvenes que ni estudia, ni trabajan, o sea que están desocupados, no reciben siquiera la formación profesional; se les llama “NI-NIS”. Aparecieron a final del siglo pasado o principios de este; ahora se pregunta: estudias, trabajas o nini.
Según las estadísticas de la Unión Europea que estudia a una población que abarcan a jóvenes entre veinte y treinta y cuatro años, personas que están desempleadas, solteras, no matriculadas en la escuela ni tampoco encargándose de tareas domésticas, y que no están buscando trabajo o recibiendo la formación necesaria para el mismo. Colectivos muy heterogéneos: personas con bajo nivel de cualificación, con discapacidad o enfermas, dedicadas a trabajo doméstico no remunerado, sin interés por estudiar o trabajar, con dificultades para encontrar empleo, entre otras. Por tanto, obedecen a procesos causales diferentes, por lo que se necesitarían de políticas públicas distintas en el caso de querer abordar los problemas de cada uno de estos colectivos.
Causas
1) Paternidad
y maternidad a temprana edad, principalmente entre quince y veintiún años.
2) Exclusión
social.
3) Discapacidad.
4) Insuficiente
comprensión lectora no resuelta por sus años de formación.
5) Baja
cualificación.
6) Falta
de interés por estudiar o trabajar (en el sentido que se emplea el término,
suele reducirse toda la complejidad del fenómeno a esta única causa).
7) Factores
estructurales, como crisis económicas que destruyen empleo.
8) Trabajo
doméstico no remunerado, especialmente en las mujeres de sectores populares.
9) Problemas psicológicos, como la fobia social, depresión, trastorno obsesivo-compulsivo, síndrome de Asperger no detectado, y, en general, cualquier otra condición que afecte a las relaciones sociales o al rendimiento laboral o académico.
Impacto
en las sociedades
Hay quienes consideran que el aumento de esta población trae consigo graves consecuencias para un país, ya que los ninis se convierten en una población muy vulnerable para ser captada por la delincuencia organizada, pues se les ofrece ciertos tipos de oportunidades que no podrían obtener a corto plazo por carecer de una buena capacitación.
Los ninis viven en condición social de verdadera marginación, discriminación y exclusión social; son jóvenes que están obligados a mantener una situación forzada de ocio frustrante, obligatorio, impuesto, incómodo, improductivo, angustiante y doloroso. Son desocupados que buscan acomodo, que tratan de encontrar un lugar en la sociedad, que luchan para conseguirlo, pero que sencillamente no lo logran. Asimismo, están en busca de trabajo y/o instituciones de estudio, hacen filas, llenan formularios, acuden a entrevistas y exámenes, pero solo reciben negativas. Por ello y con el correr de las semanas y de los meses, toman una posición indiferente y resignada ante la realidad, y optan por no estudiar, ya que afirman que no conseguirán trabajo relacionado con sus estudios, o simplemente por falta de ganas y empeño en el estudio.
La crisis de la generación de los ninis se ha acentuado en los últimos años debido a que, aunque las generaciones crecen en un ambiente de tecnología y democracia, tienen una gran dificultad para desarrollar un proyecto de vida y de emanciparse. Esta generación se enfrenta con condiciones laborales deterioradas: infra empleo y la no valoración de la formación educativa. Una de las razones por la que los ninis sufren de angustia es por la posibilidad de tener una calidad de vida inferior a la de sus padres.
Otra de las causas de la angustia en este grupo de personas se debe a que no le encuentran sentido a estudiar, si después de haberlo hecho les costará mucho trabajo conseguir un empleo relacionado con lo que estudiaron, por lo que deciden no hacer ninguna de las dos cosas y ocuparse su tiempo en ociosidades, lo que causa en ellos una sensación de sin sentido.
Una comparación interesante es la que hacen los sociólogos, al contrastar esta generación con las pasadas en las que, si los jóvenes no estudiaban, se ponían a trabajar; sin embargo, en las generaciones de la actualidad si los jóvenes no estudian, en muchos casos tampoco trabajan. Un dato interesante es que gran parte de los miembros de esta generación forman parte de familias de clases medias.
Distribución
en el mundo
EUROPA
Los datos para países de la Unión Europea se codifican como indicador LFSE.
REINO
UNIDO
El concepto de nini (NEET) está definido por el Departamento de Educación británico del gobierno central.
En
2007 un estudio afirmó que el 9,4 % de los jóvenes de entre dieciséis y
dieciocho años podían ser clasificados como ninis.
MUNDO
ÁRABE
Se considera que en los países árabes es muy abundante este tipo de juventud (como ahora en Marruecos). En América, sobre todo en la población latina y afroamericana, suelen caen en el “lumpen” y la delincuencia.
ESPAÑA
Aquí este fenómeno apenas existía hasta finales del siglo XX. Según datos de Eurostat, la proporción de jóvenes españoles de entre quince y veintinueve años que no estudian ni trabajan (ninis) siguió una tendencia a la baja a lo largo de la primera década del siglo XXI, llegando a un mínimo del 12,8 % en 2007, cifra ligeramente menor a la media de la Unión Europea (13,2 %).
La crisis económica de 2008 supuso un notable aumento del desempleo juvenil en España hasta niveles superiores al 50 % entre los jóvenes de entre dieciséis y veinticuatro años entre 2012 y 2014, una de las cifras más altas de la Unión Europea. La proporción de ninis creció paralelamente hasta situarse en 2013 un valor máximo del 22,5 % entre los jóvenes de entre quince y veintinueve años, seis puntos mayores que la media de la Unión Europea (16,1 %).
Durante este período, los ninis fueron objeto de atención por parte de los medios de comunicación. En 2010, la cadena de televisión La Sexta emitió un programa de telerrealidad titulado Generación Ni-Ni.
Tras la crisis, tanto el desempleo juvenil como el porcentaje de ninis volvieron a descender en España, aunque en 2020, coincidiendo con la pandemia de COVID-19, se produjo una subida puntual hasta el 17,3 % de ninis. Con todo, continuó la tendencia a la baja a partir de 2021.
Y tú,
¿estudias o trabajas?



Jodo floro menudo estadista te has vuelto Chuel! Muy buen artículo, pero te aseguro que si fuera por hambre trabajarían. Hay que dejarlos sin comer para que trabajen, y si se meten en la delincuencia a la cárcel pero sin tantas comodidades.
ResponderEliminarPor cierto, cambiando de tema, nos gustaría que Don Chuel ilustrara a sus lectores con un artículo sobre Ceuta.
Tendemos a pensar que hay soluciones simples a problemas complejos y, además, son fenómenos casi universales que han aparecido en la sociedad actual, y afectan, incluso, a hijos de clases acomodadas. En España, afortunadamente, solo una minoría acaba en la delincuencia porque la familia actúa de “colchón”, pero podría evolucionar ahí como ocurre con otros países menos afortunados. No hay trabajo para todo el mundo y con las nuevas tecnologías y la Inteligencia Artificial irá a más.
EliminarQue no te ocurra a ti o a tus allegados.
Con lo de Ceuta está claro; Marruecos quiere a Ceuta, Melilla, el Sahara Occidental y Canarias; tiene el Apoyo de EE. UU. El sionismo israelí y muchos poderes fáctico-económicos de la Francia, de la propia España (que no se atreven a decirlo, pero próximos al PSOE, al El PP y a la extrema derecha amiga de Tramp y Putin).